Durante años, el SEO se trató de aparecer en los primeros lugares de Google. Eso sigue importando, pero el panorama cambió: cada vez más personas hacen preguntas a herramientas como ChatGPT, Perplexity o las AI Overviews de Google y reciben una respuesta directa, sin hacer clic.
Del clic a la respuesta
Si tu cliente le pregunta a una IA “¿quién hace desarrollo web en Mérida?” y la respuesta no te menciona, perdiste esa oportunidad aunque estés en la primera página de Google. Por eso aparecen dos conceptos nuevos:
- AEO (Answer Engine Optimization): optimizar para que tu marca aparezca en las respuestas de los motores de respuesta.
- GEO (Generative Engine Optimization): lo mismo, enfocado en los buscadores generativos como ChatGPT o Perplexity.
Qué cambia en la práctica
No es magia ni un truco nuevo: es construir contenido claro, bien estructurado y confiable, que las IA puedan entender y citar. La autoridad de tu marca, la consistencia de tu información y un sitio técnicamente sólido siguen siendo la base.
Lo que sí sigue igual
El SEO bien hecho (técnico, de contenido y local) es lo que te hace visible en todos lados a la vez. AEO y GEO no reemplazan al SEO: lo extienden a un nuevo lugar donde tus clientes ya están buscando.